¡Esto está prohibido en La Habana!

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21 / 02 / 2018

Después de leer estos motivos, vas a anotar en un post it: “¡Viajar a Cuba antes de morir!”

Por Karol Huerta.

1. No perderte en La Habana Vieja en tu primer día:​ Recorre sin rumbo fijo sus calles empedradas o enmaderadas, visita la Catedral, el Capitolio (que es una réplica de la de EEUU), admira su arquitectura colonial y sus casitas art deco. Date un paseito por el malecón y siente el espíritu cubano apoderarse de tu cuerpo.

2. No tomarte un mojito a la mañana: ​Después del cafecito nacional en el desayuno, sin ningún tipo de culpa, tienes que ir por un mojito para tu media mañana. Si es en la Floridita o la Bodeguita del Medio mucho mejor. Este último es famoso porque ahí el Che y Hemingway bebían como si no hubiera un mañana y tú podrías hacer lo mismo. Otra buena opción es el Museo del Ron y su bar Havanna Club. Total, ¡Cuba es libre!

3. Regresar sin conocer la historia de la isla:​ Muchos lugareños te ofrecerán sus servicios como guías. Puedes negociar con uno de ellos, alquilar un auto clásico (“almendrones”) y visitar el Museo de la Revolución, la Plaza del mismo nombre (donde están los edificios con las fachadas del Che y Cienfuegos en alto relieve y salen unas panorámicas lindas) y el Morro, mientras te cuenta la historia de Cuba de una manera tan especial que se te quedará grabada forever and ever.

4. No aprender a bailar salsa: ​El día que visites los lugares del punto 2, te darás cuenta de que eres el quinto teletubbie de la salsa. Tranqui, aprovecha si vas al Tropicana o al show de Buena Vista Social Club para disfrutar no solo de las hermosas letras y melodías del son y la salsa cubana, sino también para pedirle a los bailarines unas clasecitas express. Ya con esto, si es domingo, anda al Callejón del Hammel. Es un lindo lugar lleno de arte; cómprate unas pinturas, tómate un negrón (es un trago buenazo) y forma parte de la rumba para que estrenes los pasitos que aprendiste. Quién sabe y Enrique Iglesias te llama para su próximo videoclip en Cuba.

Finalmente, queda prohibido no ser feliz en la isla. No te pierdas la oportunidad de conocer este maravilloso país que te enseñará que la vida también puede ser simple y lo simple viene bien. ¡Ah! No hemos hablado de las playas, te recomiendo que elijas uno de los cayos como parte de tu itinerario, pero eso ya lo dejamos para un próximo post. 😉

 

Bonus track

  • En Cuba existe el Peso Cubano para los nacionales y el CUC para los extranjeros. Un CUC vale casi 1 Euro (por ahora). Lleva Euros y cámbialos en el aeropuerto José Martí o en tu hotel porque no encontrarás casas de cambio así nomás.
  • Para conectarte a Internet, debes comprarte una tarjeta ETESCA. La venden en los hoteles o plazas públicas, valen casi 3 Euros y te permite conectarte por una hora solo en zonas Wifi (que son pocas).
  • Los precios del ron, café y los habanos son estandarizados así que cómpralos donde quieras porque no habrá mucha variación. Tus souvenirs tráelos del mercadito San José y, si puedes, lleva golosinas desde tu país para que las compartas con los cubanos. Te lo agradecerán infinitamente porque allá no encuentras snacks, ni otros envasados importados.

 

 

Sobre el autor

Karol huerta

Comunicadora de profesión, marketera digital por vocación y viajera de corazón. Creo en el “vivir y dejar vivir”, “lo que sucede, conviene”, “el no positivo” y en todo lo que me haga mejor ser humano. ♥